Distribución
Apertura o creación de espacios, circulaciones, escaleras, almacenaje y relación entre plantas.
Proyecto completo · Madrid
Transformamos la vivienda desde la distribución y las instalaciones hasta la última elección de material, coordinando cada fase con un único criterio.
Una vivienda unifamiliar reúne más decisiones y más relaciones entre ellas: estructura, fachadas, cubierta, instalaciones, escaleras, carpinterías, jardín, porches y distintas plantas que deben funcionar como una sola casa.
Por eso abordamos la reforma integral de chalet como un proceso coordinado. Antes de abrir una roza o retirar un revestimiento, es necesario entender cómo quieres vivir, qué problemas arrastra la vivienda y qué intervenciones van a aportar confort, amplitud, eficiencia y valor.
No perseguimos un cambio meramente decorativo. El objetivo es resolver la base de la vivienda y construir sobre ella una imagen serena, actual y duradera.
La reforma debe sentirse bien el día de la entrega, pero también seguir funcionando dentro de diez años. Por eso damos tanta importancia a lo que no se ve como a los acabados finales.
Alcance del servicio
El alcance se adapta a cada vivienda. Estas son las áreas que habitualmente forman parte de una reforma integral de chalet.
Apertura o creación de espacios, circulaciones, escaleras, almacenaje y relación entre plantas.
Electricidad, fontanería, saneamiento, calefacción, climatización y preparación tecnológica.
Cerramientos, aislamiento, impermeabilización y soluciones de confort térmico y acústico.
Cocina, baños, dormitorios, salones, carpinterías, pavimentos, revestimientos y pintura.
Luz general, ambiental y funcional integrada en la arquitectura y en los usos reales.
Porches, terrazas, pavimentos, zonas de sombra, cerramientos y conexión con el jardín.
Más apertura, más luz y una nueva lectura de los mismos metros cuadrados.
De vivienda compartimentada a hogar fluido
Abrir una cocina, ampliar un hueco o rediseñar una escalera nunca son decisiones aisladas. Cambian la luz, las vistas, los recorridos y la forma de reunirse.
Condicionantes técnicos, estructura, instalaciones existentes y consecuencias de cada intervención.
Materiales, formatos, encuentros y tiempos de suministro para evitar improvisaciones en obra.
Remates, funcionamiento, limpieza y coherencia del conjunto.
Una reforma integral bien resuelta no se percibe como una suma de partidas, sino como una casa que por fin funciona entera.
Dudas habituales
Puede incluir redistribución, instalaciones, aislamiento, carpinterías, cocina, baños, pavimentos, pintura, iluminación y conexión con porches o exteriores. El alcance exacto se define tras estudiar la vivienda y tus prioridades.
En una reforma integral suele ser lo más práctico y seguro. Si el alcance permite trabajar por fases, valoramos esa posibilidad antes de planificar, teniendo en cuenta accesos, suministros y convivencia con polvo y ruido.
Concretamos alcance, calidades y partidas antes del inicio. Las decisiones que puedan modificar el coste se documentan y se comunican antes de ejecutar, evitando cambios silenciosos o improvisados.
Depende del municipio y del tipo de intervención. No requiere lo mismo renovar acabados que alterar distribución, estructura, fachada o volumen. Revisamos el caso y coordinamos la documentación técnica necesaria.
Tu proyecto, con una base clara
Hablemos del alcance, el momento y las prioridades de la vivienda. Te diremos con honestidad cómo abordar el proyecto.